sábado, 25 de julio de 2026

METER CUÑAS EN LAS REDES

 ¿Qué cambiará con la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad? La norma amplía servicios, refuerza la autonomía personal, reconoce la accesibilidad universal como un derecho y prevé una inversión adicional de 6.200 millones de euros entre 2026 y 2027.⁠


📹️ María Sosa Troya


Soy una de las pocas personas que con muuuucha necesidad de apoyos dispone de asistencia personal autogestionada y vive en un piso accesible y domótico. Mi vida desde que hago vida Independiente es muy común a la de mi vecinas, amistades y familia. Lo mejor: entrar y salir de mi casa tantas veces haga falta, o me apetezca. Después de motorizarme, a los 21 años, antes me habían llevado y traido en silla manual, el entrar y salir de casa libremente, porque la botonera del ascensor es tactil y las puertas domóticas, son, han sido mi gran salto a la libertad, a mi ciudadanía. Luego, en medio la asistencia personal autogestionada, que conlleva muuucho trabajo y muuuucha templanza, pero con ella te conviertes en ti, con tus gustos, tus manías, tu educación, tu fuerza, tu glamour. Antes de disponer de asistencia personal me atendió mi familia, y hoy día cuando enfermo me cuida y mima mi familia y amigas. Hoy, desde hace 20 años con la asistencia personal me cuido yo, ni mejor ni peor, yo. Nací con una deformación generalizada en extremidades superiores e inferiores, en cadera y columna. Pasé por todo el proceso rehabilitador de los años 80, hasta que me escolarizaron. Hoy con 50 años soy una persona afortunada, y ojalá que en 5 10 20 años mi fortuna la vivan tantas personas como lo deseen. Mi deseo nacio de querer imitar a mis hermanas y amigas, y porque nunca me he identificado como persona con discapacidad, yo era como los personajes de Sensación de Vivir, o como los de Friends, el que me ayudaran me era tan natural como que me hicieran ir a la escuela, y mi silla de ruedas era como un vehículo más. En serio, crecí muy feliz e ingenua. En el Foro de Vida Independiente salí un poquito de mi burbuja, pero lo justo par compartir y colaborar en el cambio de políticas secuestradoras residenciales. 

Margarita Alonso Guevara 🥳
---------------

Las palabras importan. Pero todavía importan más las realidades que describen.

Hablar de discapacidad no es una falta de respeto. Lo que puede resultar perjudicial es evitar la palabra hasta el punto de invisibilizar las barreras que muchas personas encuentran cada día.

La inclusión no empieza cambiando el nombre de las cosas. Empieza reconociendo la realidad para poder transformarla.

👇 ¿Qué opinas sobre el uso de términos como “diversidad funcional” o “discapacidad”? Te leo.


Opino:
Yo no me identifico como persona con discapacidad. Voy en silla de ruedas y necesito mucha mucha ayuda para casi todo: levantarme, ducharme, comer, cambios posturales, incluso ayuda para mimar y jugar con mis bichos. La cosa es que nací y he crecido así, entonces me acepto y me quiero. Me repatea que para que nos acepten y respeten el resto tengamos que aceptar terminologías como discapacidad y dependencia. Lo correcto hoy más que ayer es que se valore nuestras vidas, nuestra presencia, nuestras corporalidades y nuestros ritmos, sin etiquetas agresivas, denigrantes e injustas. Porque la rampa, ha quedado demostrado que, facilita el acceso a personas en silla de ruedas, a familias con bebés y a personas con el carro de la compra cargado. El termino personas discriminadas por nuestra diversidad funcional nació para acabar con tanto desprecio hacia nuestras vidas.
               

sábado, 23 de mayo de 2026

CARTA A MI YO DE 10 AÑOS

Hola, mi niña:

Soy tu yo mayor. Te escribo para decirte que he aprendido mucho de ti. He aprendido a quererte conociéndote, aceptándote y ayudándote.

Eres un ser maravilloso, eres una hada, eres bonita por dentro y por fuera, aunque a veces te equivoques, te desanimes, te rindas y hasta te enfades. Equivocarse es muy humano, muy terrenal; desanimarse tiene que ver con sobrevivir. Pero por cada error acertamos seis veces, y de cada error sacamos una lección que nos hace centrarnos cada vez más, con más seguridad.

Mi niña, no tengas miedo. Eres fuerte e inteligente; solo escucha tus deseos y atiende a las señales. Eres una hada, haces magia, ya lo irás viendo.

Querida, hoy te amo infinito. Te amo por quien eres: un maravilloso ser de luz. Te adoro por cómo te desenvuelves, siempre tan ocurrente, tan genuina y, sobre todo, por encima de todo, te deseo una vida a la altura de tus sueños, de tus ideales, de tu bondad celestial.

Querida, pareces tan débil, se te ve tan vulnerable y, a la vez, tan bonita, tan alegre, tan llena de deseos. Te amo, mi niña.

Tu querida ser mayor,
Marga