miércoles, 3 de mayo de 2017

Vivir y Otras Ficciones, de Jo Sol.



Ayer tuve el gran honor, otro de tantos, de estar en el preestreno de la película Vivir y Otras Ficciones.

Me pareció una película absolutamente bella. Es una película bellísima.

La trama es muy sencilla: Vida ¿Independiente? con todo el recorrido, con todo lo aprendido y desaprendido, y con lo mucho que significa vivir. 

El tema principal, súper bien expuesto: la sexualidad en la intimidad. Claro que de sexualidad podemos y debemos hablar. Pero en toda vida hay una parcelita, la de la intimidad, que nos pertenece, de la que hemos de cuidar, para cuidarnos y para formarnos como seres únicos, con valores, ilusiones y placeres.

Los protagonistas: Pepe y Antonio. ¡A la porra Brad Pitt! A Pepe lo conozco poquito y me consta que tiene un arte y tan buen humor, que es imposible no estar a gusto en los encuentros con él. A Antonio me lo quiero un montonazo. Al principio, seguramente como a todas las mujeres del planeta, me pareció un hombre guapísimo y demasiado inteligente. Hoy es un amigo y compañero OVI extraordinario. El ¿quid pro quo? en el que estamos enzarzados hace…, un montón de vidas, es un reto…, casi casi el reto de nuestras vidas.


Quiero que esta película llegue a todos los cines. Es una gran película.

sábado, 10 de diciembre de 2016

DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS.

Los derechos humanos se constituyen tras guerrillas, guerras y guerrotas. Si supiéramos convivir sin menosprecios y respetándonos no necesitaríamos hablar de derechos humanos. Pero no sabemos, nos tememos, nos ignoramos y hasta nos matamos, por eso aún celebramos el día de los derechos humanos. Bueno, celebrar exactamente no celebramos, lo que sí proclamamos y seguimos exigiendo qué se cumplan y qué se cumplan ya.

Tenemos derecho a una vivienda digna, a una economía suficiente, a una educación empoderadora, a una salud integral, tenemos derecho a convivir, a expresarnos, a participar, tenemos derecho a una identidad constructiva, a viajar, a descubrir, a conocer, tenemos derecho a la intimidad, a decir basta y hasta aquí. Tenemos derecho a vivir.

Llegados a este punto en el que sabemos de la existencia de los derechos humanos debemos ser máxime responsables ejerciéndolos, facilitándolos y cuando sea necesario redifiniéndolos.

Un derecho no es un privilegio. Un derecho es un pacto universal por lo que debe valer a todos y a todas, sobre todo deben valernos para reconocernos como parte de ese pacto universal.

Cuando queramos paz cumpliremos con los derechos, con los de todos y todas. Hasta entonces, las que tengamos ánimo, las personas creativas, con ilusiones, etc., seguiremos guerreando en los millones de frentes que nos encontremos y continuaremos construyendo derechos de todos y todas para todos y todas.